El diagrama en arquitectura. una estrategia contemporanea de proyecto



Autor:

martínez lópez, víctor manuel

Universidad:

politécnica de catalunya

Departamento:

Informacion no disponible

Fecha de lectura:

23-11-2009

Director:


puebla pons, juan
TRIBUNAL

Presidente:

franco taboado, josé antonio

Secretario:

bravo farré, luis

Vocal:

cabezas gelabert, lino manuel

Vocal:

muntañola thornbergs, josep

Vocal:

de córdoba benedicto, jaime


Descriptores:


line

Resumen:


Un diagrama no es sólo un dibujo porque no describe una forma, no es un gráfico porque no representa sólo datos, no es un ideograma porque no estructura un símbolo, tampoco es un mapa porque no define la posición sobre un espacio y no es un plano, por lo tanto no se puede construir. La mejor manera de comprender la naturaleza compleja de los diagramas es argumentando que son una estrategia, una clase de visualización que muestra relaciones. A través del medio digital, facilitan la comprensión de conceptos dinámicos y complejos que la arquitectura actualmente quiere hacer visibles. Dicha actividad diagramática busca conjugar la información, las relaciones y los fenómenos con la organización, el espacio y la materia. Además de indagar en lo que implica visualizar, representar y razonar diagramáticamente, también existe el interés particular en redescubrir ciertos estadios de la arquitectura en busca de vestigios que permitan identificar, leer y reconstruir determinadas aproximaciones históricas particulares del proyecto de arquitectura consideradas diagramáticas. Los diagramas han servido como dispositivos para la proyección idealizada de la utopía, pasando por la abstracción de la modernidad y la síntesis de la post-modernidad, hasta llegar a comportamientos más contemporáneos, como la noción de proceso de la neovanguardia o su estatus en la teoría de la emergencia, acerca de los sistemas auto-organizativos de proyecto. Los diagramas han pasado de una condición analógica -indicando un proceso- a una más reciente variante, el diagrama digital -haciendo interactivo el procedimiento-, estableciendo nuevos repertorios iconográficos, partiendo de la información y de una estética de datos, visualizando las estructuras subyacentes de los procesos considerados azarosos e impredecibles, así como mapeando el potencial del tiempo y el movimiento. Arquitectónicamente, los diagramas son entendidos como huellas indéxicas que habilitan la manipulación morfogenética, como el caso de Eisenman; para Tschumi son instrumentos operativos transformacionales que caracterizan los eventos; Koolhaas los emplea como ayudantes analíticos para dar respuesta a las nuevas realidades urbanas; en el caso especial de Steven Holl se constituyen como un lenguaje para enfrentar cada proyecto de manera holística. De igual forma, arquitectos de una reciente generación experimentan con el diagrama como información estadística pura, como el caso de MVRDV; a manera de lista programática, explorando la pureza espacial de los límites virtuales, como el caso especial de Sejima; como organizadores secuenciales en la formalización orgánica, como sucede con las experimentaciones topológicas de Lynn; como vectores dinámicos provenientes de la infraestructura urbana, como los manipula Van Berkel, o estableciendo prototipos diagramáticos cómo componentes filogenéticos de una identidad arquitectónica, como el caso de Zaera-Polo. J.M. Montaner ha sugerido recientemente que la "arquitectura de diagramas" se constituye como una obra abierta, capaz de ir integrando datos heterogéneos y de rectificarse a sí misma constantemente, considerando el "pensamiento diagramático, potenciado por la cibernética, la iteración digital, el exceso de información y otros fenómenos contemporáneos" como tema relevante en la teoría y el proyecto arquitectónico. De tal forma que la investigación central de esta tesis es plausible con corroborar que el diagrama se aboca a la tarea de regenerar continuamente la capacidad de innovar en el diseño, y sobre todo es afín a la idea de dejar de ver la arquitectura como creadora de objetos únicos y singulares, y pasar a entenderla y a practicarla como estrategia y proceso, como sistema de relaciones. Los diagramas actúan como puente en el proceso de convertir las ideas en realidades, anticipando y articulando al mismo tiempo en una sola configuración gráfica, consolidándose como una estrategia contemporánea de proyecto.